Naturaleza y tiempo, los dos factores clave para 

lograr pescados excepcionales

Desde el inicio del ciclo de crianza, que dura aproximadamente tres años, se lleva a cabo una rigurosa selección de alevines, un proceso clave que permite mantener la mínima intervención a lo largo de su desarrollo, garantizando así un crecimiento natural y en total armonía con la naturaleza.

Este equilibrio perfecto ofrece como resultado pescados de carnes firmes, sabor delicado y una infiltración de grasa óptima; cualidades que los convierten en un producto de interés gastronómico para cualquie preparación: en crudo, a la brasa, al horno, al vapor o fritos.

NUESTROS PESCADOS

LA LUBINA

Dicentrarchus labrax

La lubina de estero es sinónimo de naturaleza y calidad. Su silueta estilizada y su cuerpo alargado, cubierto de grandes escamas gris plomizo y un vientre blanco brillante, reflejan la pureza del entorno natural donde se cría.

A lo largo del año, su contenido graso varía según la temperatura del agua, llegando a considerarse un pescado semigraso. Sin embargo, las condiciones estables del estero minimizan estos cambios, garantizando un producto regular y equilibrado en cantidad de grasa y consistente en textura y sabor.

NUESTROS PESCADOS

LA DORADA

Sparus Aurata

Su nombre proviene de la distintiva banda dorada que luce entre los ojos y alrededor de ellos. La dorada de Estero se caracteriza por su cuerpo ovalado y su inconfundible color dorado en la cabeza, reflejo de su origen en aguas puras y naturales.

En el ámbito gastronómico, es un pescado de alto valor. Su carne, jugosa y blanca, ofrece un sabor más intenso que el de la lubina, convirtiéndola en una elección exquisita y delicada.

Pero su singularidad va más allá de su sabor.

NUESTROS PESCADOS

OTRAS PESCADOS

En el estero, la lubina y la dorada son las principales protagonistas, pero no están solas. Estas aguas también ofrecen una gran variedad de pescados, mariscos y moluscos que se producen de manera natural, como mújoles, corvinas, lenguados, sargos y anguilas.


Aquí se crían camarones y langostinos de gran calidad, al igual que ostras, almejas y una rica diversidad de algas.